Los ajolotes salvajes exhiben la hermosa coloración natural de la especie, con tonos terrosos de verde oliva, marrón, gris y negro, junto con un moteado y manchas distintivos. Sus ojos más oscuros y sus cuerpos naturalmente estampados les dan una apariencia clásica similar a la de los ajolotes que se encuentran en su entorno nativo. El color, el patrón y la apariencia de las branquias varían naturalmente de un ajolote a otro, lo que hace que cada uno sea único. Nuestros ajolotes salvajes son criados y seleccionados cuidadosamente por su salud, apariencia y calidad. Se desarrollan en acuarios de agua dulce frescos y limpios y son una excelente opción tanto para cuidadores de ajolotes nuevos como experimentados. Seleccione su tamaño preferido arriba, desde juvenil hasta macho o hembra adulto.